domingo, 4 de marzo de 2012

En DNA se retoma el tema y con "los vicios de siempre". Llama la atención la foto, se ve que hay un grafito inciso en la pieza sin lavar.

http://www.noticiasdealava.com/2012/03/04/sociedad/euskadi/el-enigma-pendiente


El enigma pendiente

Seis años después, a la espera de resolverse en los tribunales, la polémica sobre iruña veleia ha entrado en un punto muerto.

Vitoria. Lo más granado de las autoridades universitarias españolas en materia de Lingüística, Arqueología, Química, Filología e Historia Antigua concluyeron en 2008 que los impresionantes hallazgos de Iruña Veleia eran falsos. Las inscripciones en euskera datadas siete siglos antes del Izioqui dugu-guec ajutu ez dugu, la primera frase en vascuence de la que se tiene noticia y que figura en las glosas emilianenses; los jeroglíficos egipcios hallados a 4.000 kilómetros de El Cairo; y el calvario dibujado con trazo infantil apenas un siglo después de la muerte de Cristo fueron rayados sobre trozos de auténtica cerámica romana en el siglo XXI, según los estudiosos.
El equipo de arqueólogos de Lurmen, dirigido por Eliseo Gil e Idoia Filloy, fue inmediatamente defenestrado y el caso pasó de la Universidad a los tribunales. Sin embargo, en este tiempo han surgido voces que cuestionan que se haya eliminado de un plumazo, a su juicio, la posibilidad de que todas las ostracas -los trozos de cerámica- con inscripciones, o al menos algunas de ellas, puedan ser auténticas. Los restos de vasijas estaban, al parecer, en la habitación derruida de lo que hoy sería un chalet de alto copete, habitación que según el equipo de Lurmen albergaba una sala de docencia a menores, lo que explicaría la abundancia y variedad de las inscripciones e incluso las faltas de ortografía latina y eusquérica, aunque tres trabajadores de Lurmen afirmaron, tras dimitir de sus puestos, que no vieron una sola inscripción hasta después de haber sido lavadas las piezas.
La Plataforma SOS Iruña-Veleia reclama que se realicen pruebas arqueométricas que digan de una vez por todas si las inscripciones son auténticas, pero tanto la Guardia Civil como la Ertzaintza se declaran incompetentes para llevarlas a cabo y ahora es a la Justicia a la que corresponde enviar las ostracas a laboratorios especializados que, en principio, deberían ofrecer una respuesta fiable al 100%. Mientras, en el yacimiento trabaja el arqueólogo Julio Núñez, a quien los defensores de la duda razonable sobre la autenticidad de las piezas acusan de haber metido la excavadora en Iruña Veleia de forma indiscriminada.
Casi una veintena de informes que suman 2.500 páginas defienden, cada uno en su campo científico, la duda razonable sobre la autenticidad. Expertos de diferentes procedencias encuentran explicaciones para el hecho de que aparezca la palabra Nefertiti -convención de los historiadores acuñada en el siglo XIX, aunque la dueña del nombre viviera y muriera miles de años atrás- o para la presencia de vocablos imposibles, como RIP o Descartes -alegan que no necesariamente pone eso en las ostracas-. También para el uso de la k, que según unos expertos no se utilizó en el euskera escrito hasta bastante después de Etxepare y que como recuerdan sus refutadores aparece en la reja de San Millán, listado de pueblos alaveses que pagaban diezmos al monasterio del mismo nombre en el siglo XI.
Entrando en un ámbito más erudito e inaccesible al común de los ciudadanos, las pruebas de la falsedad y sus refutaciones son tantas y tan variadas que al final no hacen sino crear confusión, y por ello DNA ha recogido la opinión de tres expertos, una latinista que insiste en la falsedad de las ostracas, un especialista en euskera que aboga por la autenticidad, y un catedrático especializado en Cristianismo antiguo consultado sin conocer previamente su opinión sobre el asunto.
Isabel Velázquez, catedrática de Filología Latina de la Universidad Complutense de Madrid y directora del Archivo Epigráfico de Hispania, que formó parte del comité de expertos independientes reclutado por la Diputación para analizar los hallazgos, insiste en rechazar la autenticidad de las ostracas. Velázquez, quien resalta la "honestidad" de la anterior diputada de Cultura, Lorena López de Lacalle, a la hora de buscar conclusiones "asépticas y científicas" sobre las piezas, se ratifica en lo que dijo en su momento. "Al menos los grafitos latinos, que son los que yo examiné y para cuyo análisis soy competente, son falsos sin ningún género de dudas", señala Velázquez, que sin embargo advierte que "el yacimiento es espectacular", y por ello pidió en su día a las autoridades que siguieran excavando.
La experta en latín, que insiste en que su opinión es en cierto modo "de parte" por haber participado en la comisión investigadora, sólo se posicionó sobre aquellos grafitos sobre los que cabía un juicio crítico, y así eludió valorar aquellas piezas en las que hubiera letras sueltas sin más contexto que permitiera catalogarlas como falsas o verdaderas.
El hallazgo de Veleia no sólo es revolucionario, de ser auténtico, en los campos del latín y la historia del Cristianismo, también lo es en el del euskera. Tras un entusiasmo inicial y un fiasco posterior equivalente por parte de los especialistas, en los últimos tiempos se ha vuelto a retomar la teoría de la autenticidad, que incluso defendió el propio Txillardegi, impulsor del euskera batua y académico de Euskaltzaindia.
Juan Martín Elexpuru es uno de los estudiosos que cree que las ostracas en vascuence son legítimas. "No es cierto que sea euskera batua, como se ha dicho para demostrar la imposibilidad, que coincidan algunas palabras es normal porque se trata de un vocabulario bastante básico, y hay además quince o veinte palabras que nadie sabe lo que significan", explica. Según Elexpuru, la teoría de la falsedad ha progresado en una especie de "efecto dominó" tras el rechazo tajante del profesor de la UPV Joseba Lakarra. Entrando a lo concreto, Elexpuru afirma que la k se utilizaba en latín para palabras extranjeras, así como la z, para designar, por ejemplo, a Zeus. En cuanto al uso del artículo, -buru, cabeza, burua, la cabeza-, juzgado imposible en euskera antiguo, Elexpuru afirma que en la zona de Trespuentes, junto al yacimiento, se ha hallado un Iluna (ilun, atardecer, iluna, el atardecer). En cuanto al ergativo ausente en Iruña, esa k que lleva el sujeto cuando hay verbo transitivo y que es una falta común entre quienes se acaban de sumergir en el euskera, Elexpuru también tiene su explicación. "En Veleia aparece un aita arraina arrapa -el padre atrapa un pez- sin ergativo y dicen que es imposible, pero hoy en día quienes no tienen mucho nivel o son euskaldunberris no dicen en muchas ocasiones el ergativo. Es lo más normal del mundo en un euskera informal de gente no demasiado formada, de gente bilingüe", señala.
Hay palabras como polita que se creen imposibles porque la cogió el euskera del gascón, "pero politus era una palabra corriente en latín, que significaba pulido, elegante, un significado parecido al de polita". En cuanto a urdin -azul-, que apareció en una tabla de colores, era imposible porque no significaba azul, pero nadie dice que el que lo escribió se refiriera al azul", justifica.
Por contra, defiende la falsedad de las piezas Antonio Piñero, catedrático de Filología Griega de la Complutense, especializado en lengua y literatura del Cristianismo primitivo y habitual divulgador en los medios de comunicación que, al contrario que Velázquez, no ha tomado parte en las investigaciones encargadas por la Diputación.
Sobre el calvario hallado en Iruña Veleia, Piñero no tiene duda de que en la pieza cerámica pone RIP, y explica que "la representación de la cruz como símbolo del Cristianismo no se utiliza hasta el siglo V; aparece alguna cruz rara en las catacumbas en el siglo I, pero no la representación del difunto, siempre aparecía el Jesús resucitado". Piñero ha hallado en las piezas que ha examinado leyendas "mal transcritas, con gran descuido, por parte de gente que no ha tenido la precaución de saber cómo se escribía entonces".
Una cuestión en particular le llamó la atención a Piñero, las "rayitas" sobre la cruz que, en su opinión, son como "las que se ponen cuando en los dibujos animados sale un señor corriendo, me pareció ridículo". Según el experto, "si alguien hubiera querido poner una representación del siglo II habría puesto el pez y la inscripción ICHTHYS, es decir, Iesous Christos, Theou Yios Soter; Jesús Cristo hijo de Dios Salvador".
Piñero, aunque no aventura posibles autorías de las presuntas falsificaciones, sí constata un hecho. "Ahora una persona se puede licenciar en Historia Antigua en España sin saber una palabra de latín y griego, es así, es verdaderamente increíble. El arqueólogo está en un nivel más bajo en cuanto a lenguas que un historiador, y si ya el historiador no sabe ni latín ni griego...", afirma.
l El calvario. Es una de las piezas que más controversia ha generado, una imagen que representa a Jesucristo crucificado, lo que según la comisión de expertos era imposible en las fechas en las que estaba datado el hallazgo, pues esta imagen, que se sepa, no se empezó a utilizar hasta la Edad Media. La inscripción RIP es sin embargo la principal prueba de falsedad para estos expertos, aunque desde otros ámbitos especializados se pone en duda que efectivamente sea esa la inscripción tallada en la cerámica.
l Descartes . ¿Es Descartes el protagonista de la última de las inscripciones de la ostraca de la imagen superior? Esa lectura fue una de las que más llamaron la atención cuando el comité de expertos decretó la falsedad de los hallazgos, dado que el filósofo vivió en el siglo XVII y la cerámica está datada en el inicio del primer milenio después de Cristo. ¿Es posible que hubiera otro Descartes anterior y que mereciera figurar en un 'cuaderno escolar' junto a Séneca, Sócrates y Virgilio? ¿Pone realmente Descartes en la pieza?

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