sábado, 5 de diciembre de 2015

Eliseo Gil explica de una forma sencilla y breve el resultado de los análisis basados en pruebas físicas solicitados por el juzgado al Instituto del Patrimonio Cultural de España

"Pero los procedimientos judiciales tiene su propio recorrido y nos hemos encontrado solamente con una respuesta parcial a nuestras peticiones de la que el caso para nosotros más sangrante es el estudio llevado a cabo por el IPCE, sobre la presencia de anomalías –restos metálicos- en la superficie de una selección de piezas. Y es que, en un ejercicio de voluntarismo, diríase que imbuido por el síndrome de Veleia, el técnico en cuestión ignora tan tozuda como inexplicablemente que las piezas han pasado por un largo proceso desde su hallazgo en la excavación, hasta su depósito en el museo, habiendo sido sujeto de procesamientos, estudios e informes diversos. Toda esa historia que sin duda podría explicar la presencia de partículas metálicas modernas en la superficie de las piezas es, como recalcamos, olímpicamente obviada en el estudio del IPCE y, paradójicamente, allá donde hay costras y depósitos conservados, justamente allá donde podríamos saber si las piezas son o no genuinas, el tema NO ha sido investigado."
Eliseo Gil Zubillaga.

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