miércoles, 7 de diciembre de 2011

Juan Martin Elexpuru: Un buen laboratorio de arqueometría en una mañana dilucidaría el asunto.



Las inscripciones de Veleia son verdaderas. Me gustaría creerte.
El falsificador tendría de saber más que todos los catedráticos de la UPV juntos en temas como latín, euskera antiguo, egiptología... Bueno, a lo mejor no es tan difícil.

Es cuestión de fé o de certeza científica?
Hace mucho que perdí la fe, se trata de un tema totalmente científico.

Pero existen certezas de que las piezas sean auténticas o solamente suposiciones de que pudieran serlo?
Creemos que son auténticas, pero llegado a este punto las ciencias humanísticas no son ya suficientes, y los laboratorios tienen la última palabra.

Ni los descubridores defienden hoy en día  los hallazgos...
El que te haya dicho eso aparte de mentiroso es tonto.

Yo veo a Juan Martin Elexpuru como el máximo defensor de la causa.
Y Orpustan, Txillardegi, Luis Mari Mujika, Hector Iglesias... Se han entregado 2.300 firmas. Existen 17 voluminosos informes firmados por investigadores de 9 naciones. Harris, Fritz, Frank, Colmenero...

No se puede negar que las cosas se han hecho mal en el proceso. Ello no invalida los hallazgos?
Qué fácil es difamar desde el poder! La víspera Eliseo e Idoia eran los mejores arqueólogos de Álava, el siguiente los peores, y además estafadores.

Tampoco es tan difícil la estafa.
Falsificar 400 piezas de temáticas y lenguas diferentes, con materiales de época, con un aspecto antiguo perfecto... Imposible. Se necesitaría un gran equipo y millones en dinero. Y para qué?




No se ha antepuesto la noticia, el espectáculo, a la investigación?
Sí, cuando la UPV y la Diputación decidieron que todo era falso y condenaron a muerte civil a los arqueólogos, sin haber investigado como es debido.

Qué te impulsó a involucrarte de lleno en el asunto?
Barrunté que se estaba cometiendo una gran injusticia, y mis sospechas se vieron confirmadas cuando pude ver las fotos de las ostracas. Pocas veces he tenido las cosas tan claras.

Imposible cerrar el debate...
La verdad se abrirá paso, eso esperamos. Un buen laboratorio de arqueometría dirimiría la cuestión en una mañana.

No digas...
El problema está en cómo van a quedar nuestra universidad y nuestros catedráticos el día en que se pruebe que las incripciones son auténticas.

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