jueves, 8 de diciembre de 2011

Mariner Bigorra da como posible una catequización oral en "lengua bárbara" (euskera).


"Falta de escritura, mucho más general, para el vasco: es sabido que no hay textos seguidos hasta el XVI, y que incluso los testimonios escritos aislados son ya posteriores a los siglos de cristianización aquí discutida. Aun en el supuesto, pues, de una catequización oral en lengua bárbara, se presenta muy difícil la posibilidad de una liturgia cristiana en ella compitiendo con la en latín, que sí dispone de este poderoso elemento de fijación de fórmulas rituales canónicas desde los comienzos de la nueva religión.

Parece aconsejable, por tanto, no exagerar el papel del cristianismo occidental como agente latinizador (lo que es distinto de «romanizador» en cuanto a creencia y culto, es decir, eliminador activo -por su monoteísmo- de religiones indígenas que, en cambio, habían podido convivir con el politeísmo romano y aun con el culto imperial). Aunque importante, no hace falta considerarlo como elemento decisivo, por más que su implantación coincida cronológicamente con el silencio de varias lenguas prelatinas. Por lo menos en Hispania, la mayoría se habían callado ya. Las lápidas coleccionadas en la citada obra del doctor Blázquez lo proclaman: la mayoría de las dedicadas en latín frente a las en otras lenguas (aunque se incluyeran todas las ibéricas, tomándolas como votivas mientras no se sepa que no lo son) resulta abrumadora, apabullante No hubo liturgia cristiana en celtíbero ni en lusitano, fundamentalmente porque ya ni uno ni otro servían ni siquiera para el paganismo que aquélla venía a sustituir.

Y no hubo liturgia cristiana en vascuence -pese a la evidente permanencia de la lengua- por aquella razón tan general de la utilidad de la escritura para la fijación de textos, fijación probablemente esencial para el cristianismo litúrgico desde que los vascones entraron en contacto con él. Razón que, en último término, nos impediría conocer incluso -a falta de noticias indirectas- si acaso hubo intentos de crearla o no. Si la serie de hipótesis aquí ensartadas fuera viable, no habría «excepción, vasca»: se nos habría deshecho entre las manos, como una pompa de jabón."

Sebastián Mariner Bigorra(1974). La difusión del cristianismo como factor de latinización. VI. 1974

No hay comentarios:

Publicar un comentario