jueves, 22 de diciembre de 2011

La Batalla de Andagoste (Kuartango, Araba-Alava). Por José Antonio OCHARAN LARRONDO

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a apertura en 1997 de unos nuevos conductos para suministrar agua a la población del Valle de Cuartango (Alava), nos dieron ocasión al descubrimiento de unos restos arqueológicos.
Los trabajos de excavación (años 1.998 al 2.003), permitieron sacar a la luz el hallazgo más antiguo en el País Vasco de época romana: una batalla entre legionarios romanos y tropas indígenas.
Los resultados de estas excavaciones fueron presentados en el l Congreso de Arqueología Militar Romana en Hispania (Segovia), a su II Congreso (León), al X Congreso Numismático Nacional, (Albacete), Curso de Arqueología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Madrid), etc. Puede decirse que en todos ellos "La Batalla de Andagoste" fue la estrella de las comunicaciones, y sus conclusiones aceptadas plenamente (excepto un leve cambio en la fecha, ya resuelto). Estamos hablando de una época conflictiva para Roma y sus posesiones: los años 40 antes de J.C.. Recordemos el entorno de esos años y su incidencia en el País Vasco: Todas las fechas son anteriores al cambio de Era.


Años 78 a 72: Guerras de Sertorio contra Pompeyo.
75: Pompeyo funda Pompaelo (Pamplona).
56: Aquitania atacada por Publio Craso, es ayudada por tribus limítrofes (várdulos, ¿caristios?, ¿cántabros?...) antiguos veteranos de Sertorio.
52: Julio César vence a Vercingetorix en Alesia. La Galia conquistada.
51: Julio César somete Aquitania.
49 a 45: Guerra de Pompeyo contra Julio César.
38: Fecha aproximada propuesta para la Batalla de Andagoste.
29 a 19: Guerras Cántabras. PAX ROMANA.



Todas las piezas arqueológicas fueron encontradas en un espacio de 300 por 400 metros, y las afueras de ese entorno eran estériles en unos dos kilómetros a la redonda, (excepto un "pasillo" de 40 metros de ancho por más de 400 metros de largo). La ausencia de cualquier tipo de cerámica de esa época o anteriores nos indica que este lugar no tuvo nunca habitación humana, por lo que podemos considerar estos hallazgos como un conjunto cerrado, no contaminado.
Los hallazgos más importantes fueron:
El perímetro del campamento (Castra Aestiva) que los romanos hicieron para su defensa, teniendo que picar la roca ya que la capa de tierra no era suficiente. El foso encontrado mide el lado Norte 103 metros y el Este 93 metros, ambos se unen en un cuarto de circunferencia (“esquina en naipe”). Su anchura es de unos 2 metros y la profundidad de 0,50 metros.
114 glands o piezas de plomo en forma de almendra de 25 a 50 gr. de peso. Eran los proyectiles de honda. Anteriormente sólo se había encontrado 1 en el País Vasco (J.M. Barandiarán).
Más de 600 clavos de cáliga (sandalia romana de legionario). Son grandes o sea del tipo antiguo (anteriores al 22 antes de Cristo, que cambian de tamaño). De este tipo antiguo no se había encontrado ninguno en el País Vasco.
Además de puntas de flecha (de tres aletas), puntas de pilum (la jabalina romana), puntas de dardo de ballista, conteras, guardamanos de puñal...
Anillos de hierro, fíbulas, cabezas de torques, pieza de molino de piedra pequeño, (del tipo portátil que llevaban obligatoriamente los legionarios)...
Un tipo de fíbula (especie de imperdible actual para sujetar la ropa) es el llamado tipo Alesia. Es muy raro en Hispania (se conocían unos 3 ejemplares). En Andagoste aparecen 4 fíbulas Alesia.
En resumen más de 1.000 piezas de carácter militar.
Las monedas halladas, aparte de indicarnos la fecha aproximada de la batalla, resuelven algunos problemas de Numismática:
El comienzo de la partición de monedas: propuesto el año 27 A.C. por el Dr. Villaronga, fue rebajado hasta el 11 A.C. por un investigador alemán. Andagoste demuestra que antes de los años 40 ya se partía la moneda para obtener sus divisores. Así un as partido equivalía a un semis y si éste era a su vez partido se obtenía un cuadrans.
El sistema de falsificación. El Estado falsificaba sus propias monedas cuando tenía escasez de plata. El núcleo de la moneda era un cospel de cobre o bronce, que era o bien sumergido en plata líquida o era recubierto por finas láminas de plata. En Andagoste se han encontrado denarios falsificados de las dos maneras. Anteriormente se discutía la falsificación por el sistema de láminas.
La moneda de ARSE-SAGUNTO resulta inédita por un cambio en la leyenda.
Pero lo más importante de las monedas halladas es que nos proporcionan con aproximación la fecha de la batalla.
Las monedas más antiguas presentan signos ibéricos y son de diversas cecas, sobre todo de KELSE (Velilla de Ebro), además de UNTIKESKEN, BILBILIS, BAITOLO, ERKAUIKA, ARSE, TAMANIU.
Además de 7 monedas del tipo JANO/PROA imitaciones de las acuñadas en Roma (guerras pompeyanas 49 a 45 A.C.), existe la bilingüe CEL anverso- KELSE reverso (reverso en caracteres ibéricos). Se data en los año 44-45 A.C.
La moneda de fecha más reciente es la de la COLONIA LEPIDA que es como han rebautizado ahora a KELSE condenada a perder su nombre por haber ayudado a Pompeyo. La fecha propuesta para esta emisión con reverso PRQVIN, que se considera la primera de dicha colonia, es del 44 a 42 A.C.
Tenemos pues, un conjunto de monedas numeroso para la década de los años 40, pero ninguna posterior al 42 A. C. Y sin embargo las cecas del valle del Ebro siguen acuñando durante la década de los años 30. Esta ausencia nos indica que la fecha de la batalla debe de estar cercana al 40 A.C.
Hubo un intento de retrasar esta fecha hasta el 44 - 45 A.J. Más atrás era imposible pues el denario de Julio César no lo permitía. Para retrasar la fecha se indicaba que la emisión de la Colonia Lépida pudo haberse hecho en la primera venida de Lépido a Hispania y no en la segunda (como es admitido por los numísmatas); y para que encajaran los años retrasaba también en 4 años las emisión bilingüe CEL- KELSE. Todo esto que puede parecer baladí, no lo era por el prestigio contrastado de la persona que lo proponía. Después de dos años de esta propuesta, admite plenamente nuestra cronología y por unos complejos estudios suyos (aún no publicados), la afina aún más: año 38 A.J.
Los hallazgos arqueológicos importantes suelen ser de cronología prehistórica: Atapuerca etc. Pero hallazgos arqueológicos que incidan, cambiando o completando la historia, son escasos. A mi juicio* son dos los más importantes: La necrópolis de Aldaieta (Ullívarri-Gamboa, descubierta por José Angel Apellániz) y la Batalla de Andagoste. El primero nos muestra algo de los siglos oscuros VI y VII de los que no sabíamos nada y el segundo nos hace cambiar la opinión generalizada de que la invasión romana del País Vasco fue pacífica, bien por pacto o bien por insuficiencia de fuerzas que oponer. Pensábamos que habría ocurrido como en Navarra, donde los Bascones fueron aliados de los romanos (y obtuvieron por ello compensaciones territoriales extendiéndose hasta Jaca, Calahorra...). Pues no. Aquí se les plantó cara, como diez años después ocurriría en Cantabria y Asturias.
El resumen de la Batalla de Andagoste pudiera ser así:
Hacia el año 38 antes de Cristo,1 un ejército de 1.200 a 1.800 soldados romanos2 compuesto por legionarios, algunos veteranos de las Guerra de las Galias, 3, además de tropas auxiliares4 se encontraban en el Valle de Cuartango (Alava). Iban o venían de atacar algún castro5 cuando fueron cercados por tropas indígenas6 en una colina deshabitada. Los romanos intentaron hacer un castra aestiva pero no lograron terminarla y dicha defensa no les sirvió pues se luchó dentro del recinto. Al parecer los indígenas ganaron esta batalla7.
* Suelo hacer esta afirmación, sin ningún pudor, para provocar la cita de otros hallazgos históricos interesantes.
1 admitiendo un par de años de más o menos.
2 deducido por las dimensiones del campamento. La relación entre legionario y espacio ocupado eran fijas. No sabemos si los romanos estaban haciendo el castra cuando fueron sorprendidos por los indígenas o bien se vieron obligados a hacerlo al ser atacados. En este caso el número sería superior a lo indicado.
3 los anillos de hierro, privativos de los ciudadanos romanos, indican que eran legionarios. El inusual número de fíbulas tipo Alesia nos sugieren su participación en la Guerra de las Galias.
4 al menos había honderos.
5 llevaban máquinas pesadas de guerra: scorpios.
6 fíbulas, torques, guardamanos de puñal tipo Monte Bernorio...
7 La lucha dentro del castra, el pasillo de escape en derechura a la salida más fácil del valle, el abandono de muertos (por la dispersión de clavos de cáliga)...

Fuente: 
http://www.euskonews.com/0333zbk/gaia33302es.html

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