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17/2/12

LOS ADIVINOS VASCONES EN LA HISTORIA AUGUSTA

-"En la “Vida de Alejandro Severo” de la obra conocida convencionalmente como Scriptores Historiae Augustae, hay un pasaje en el que a la hora de destacar la habilidad de este emperador (Alejandro Severo) en las artes adivinatorias se alude a los vascones como practicantes de dichas artes; << Era experto en astrología y , de acuerdo a su mandato, los astrólogos llegaron a establecerse oficialmente en Roma y ejercieron su arte abiertamente con la finalidad de proporcionar información. Estaba también muy versado en la ciencia de los harúspices y era un observador de los pájaros tan experto que aventajaba tanto a los vascones hispánicos como a los augures panonios>>."
LOS ADIVINOS VASCONES EN LA HISTORIA AUGUSTA
Artículo de SAYAS, Juan José. En su libro:“LOS VASCOS EN LA ANTIGÜEDAD”. Ed Cátedra. Madrid (1994). Pág. 257.
¿La pieza nº 13.135 tal vez esté relacionada con prácticas adivinatorias?
Su cronología: época tardorromana (siglo V d.C.), podría hablarnos de pervivencias de dichas prácticas?

Si seguimos leyendo el artículo de J.J. Sayas, vemos que los vascones eran considerados como grandes “harúspices”(haruspicinae),  “por la circunstancia de que los vascones sean considerados punto de referencia cuando se quiere destacar la habilidad y la pericia (peritissimus, magnus) de Alejandro Severo en esas artes.”

La  haruspicina sigue J.J. Sayas, “que estaba estrechamente vinculada a Etruria. Esta ciencia atendía a tres tipos de fenómenos (…), de modo que el arte de leer las entrañas de las víctimas y de interpretar y conjurar los rayos y las señales portentosas enviadas por las divinidades se incluían en bajo la misma disciplina de la haruspicina.”
Pág 261-262


Este dibujo sobre cerámica común de mesa puede que represente la lectura las entrañas de una víctima por dos individuos cargados con sacos de antes de partir de viaje.



12/2/5

Cariates mejor que caristios.

Es conocido que Veleia es un nucleo de población, el más importante, de los denominados caristios.
Con ese nombre ,caristios, es conocido uno de los populi que se encontraban el actual territorio histórico de Araba/Álava. Pero sería mejor denominarlos carietes tomando en cuenta las fuentes literarias y registros epigráfricos.
Es lo que Fernando Fernández Palacios nos dice en el nº 22 de la revista Veleia del año 2005 en su artículo "Carietes y Caristios".

En las fuentes literarias aparecen ambos etnónimos, por un lado Plinio El Viejo con Carietes y por otro lado Ptolomeo con Caristios. 
Pero los documentos epigráficos , y después de estudiar si ambas denominaciones pertenecen al mismo populus, hacen al final que salga  el Carietes de Plinio  más reforzado.

"Así las cosas, pocas dudas pueden caber —si se hace la identificación de carietes y caristios,cuestión acerca de la que vuelvo más adelante— sobre el nombre más adecuado de los que llamamos caristios, es decir, que Plinio estuvo en lo cierto —o por lo menos más cerca de la forma original—y la epigrafía no sirve sino de confirmación de tal extremo: carietes es cuando menos la denominación más próxima a la suya original. "p-168

Por ejemplo en un epígrafe conocido desde 1566  un epígrafe de Brescia  (CIL V 4373, ILS 2694, Inscr. It. X 5, 162) en el que aparece  una cohors Carietum et Veniae(n)sum:


C(aio) MEFFIO C(ai) F(ilio)
CLA(udia tribu) SAXONI
PRIMO PILO PRAEF(ecto)
COHORT(is) PRAEF(ecto) FABR(um)
PONTIFIC(i) QVINQVEN(nali)
COHORS CARIETVM ET
VENIAESVM

O el otro epígrafe fragmentado encontrado en Roma:

L(ucio) A[ELIO L(uci) f(ilio) LAMIAE PR(raetori)]
XV VIR(o) [SACR(is) FAC(iundis) LEG(ato) PR]O PR(aetore)
CARIETES V[--- PATRONO]

Con diferentes lecturas, pero en donde CARIETES es indiscutible.

11/12/31

Ángel Morillo Cerdán.“Conquista y estrategia. El ejercito romano durante el periodo augusteo y Julio-Claudio en la región septentrional de la Península Ibérica.”


Creo que el artículo de Ángel Morillo Cerdán, “Conquista y estrategia. El ejercito romano durante el periodo augusteo y Julio-Claudio en la región septentrional de la Península Ibérica.pp-73-74, nos puede aclara ciertos puntos y dar pistas además sobre por donde seguir mirando. Por cierto, es del 2002 perteneciente a Arqueología Militar Romana en Hispania. Anejos de Gladius. Ángel Morillo Cerdán (Coord.), donde se publico el trabajo sobre Andagoste. Morillo apuntaba  a investigaciones no acabadas en aquellas fechas pero que seguro que hoy día pueden estar finalizadas.


Asimismo debemos mencionar el reciente hallazgo de un emplazamiento de tipo militar en Andagoste (Cuartango, Álava) ubicado justo sobre la divisoria de aguas que separa las vertientes mediterránea y cantábrica, y que se presenta por primera vez en este mismo congreso. Aunque también en este caso es preciso acometer su análisis en profundidad, los primeros datos apuntan una datación aproximadamente una decena de años antes de la conquista augustea de cántabros y astures. De confirmarse dicha interpretación nos encontraríamos ante una prueba concluyente de la existencia en la región septentrional de movimientos tácticos militares previos a las Guerras Cántabras, destinados posiblemente a allanar el camino para acometer la conquista definitiva del núcleo indígena más refractario a la presencia romana, compuesto por cántabros y astures. Mediante pactos o mediante el uso de la fuerza se acabaría con las últimas resistencias de los pueblos que habitaban en la periferia oriental de aquellos, como los autrigones y caristios, que en su mayoría ya debían de haber entrado en la órbita romana desde la época de las guerras  sertorianas, sin dejar ningún posible grupo rebelde a la espalda del ejercito romano. Dicha labor preparatoría tendría una clara continuidad en un momento inmediatamente anterior al bellum cantabricum, cuando Mesala Corvino combate a los tarbelli, que habitaban en el extremo sudoccidental de la Aquitania, entre los 29 y 27 a.C.
La aparente relación entre estos hechos permitiría plantearse la hipotética posibilidad de que la conquista de los últimos reductos independientes en el norte de la Península no fuera una idea original de Augusto, tal como nos lo presenta la propaganda contemporánea al princeps, sino que tal vez éste se limitara a seguir un plan estratégico ya formulado con anterioridad, posiblemente por Cesar. En este sentido debemos recordar la importancia de la obra imperialista del dictador para el norte de Hispania. Tras el sometimiento de los galaicos en el 61 a.C y de los pueblos aquitanos en el 56 a.C, y considerando que los vascones se encuentran ya pacificados desde varias décadas antes, los pueblos cántabros y astures quedan como el último reducto aislado e independiente del poder romano dentro de los teóricos límites del Imperio, contra el que puede volcarse éste con toda su fuerza para completa la conquista de Hispania.
Tal vez debamos interpreta es esta misma clave la problemática  cita que alude al desembarco, con fines militares o de avituallamiento, de una escuadra procedente de los puertos aquitanos, la llamada classis aquitanica, en algún punto de la costa cantábrica durante las guerras contra cántabros y astures. Con leves variantes, dicha mención, que ha sido objeto de una gran polémica historiográfica, aparece recogida en los textos de Estrabón (Geog.III,4,18), Floro(Epit.II,33) y Orosio (Hist.VI,21,4). Por otra parte, desde el punto de vista de la táctica militar, dicha operación de tenaza es impecable, aunque plantea algunas objeciones prácticas como la necesidad de una concienzuda labor previa de exploración del terreno, necesidad que puede ser sustituida satisfactoriamente mediante aliados fiables en la región. Por otra parte, los restos arqueológicos no avalan esta temprana presencia romana en ninguno de los enclaves cantábricos hasta ahora constatados, aunque un desembarco romano ocasional no tendría que haber dejado testimonios materiales o constructivos visibles (Fernández Ochoa-Morillo, 1994:39). En cualquier caso, no existe ningún argumento concluyente que pueda ser esgrimido contra el desembarco, pero en este mismo trabajo ya recogíamos algunos datos indirectos que apuntaban al antiguo Portus(S)Amanum-Flaviobriga, la actual Castro Urdiales, como punto de apoyo de una posible intervención marítima(Fernández Ochoa-Morillo, 1994, 182).
Recientes investigaciones llevadas a cabo por R. Bohigas y M. Unzueta en el castro de la peña de Sámano, situado a escasa distancia de castro Urdiales, algunos kilómetros aguas arriba del rio Sámano, han confirmado la presencia de un potente asentamiento prerromano, si bien es verdad que los niveles arqueológicos de dicho asentamiento todavía no se han dado a conocer, por lo que su marco temporal todavía no ha podido ser precisado (Bohigas et alii,1999: 79-89). Si nuevas investigaciones confirmaran la antecedencia inmediata o simultaneidad de dicho asentamiento respecto de las Guerras Cántabras, nos encontraríamos con un argumento más para sostener la existencia una penetración romana en  la región cantábrica previa y preparatoria a la conquista definitiva, que pudo adoptar tanto una actitud calculadamente suave y colaboradora, buscando aliados fiables para la futura campaña, como agresiva y amenazadora.


(Negrita mía)

11/12/28

Scorpios.El punto de llegada del contingente romano.

Si el punto de partida del contingente romano, probablemente , fuese desde el norte de Andagoste y sin descartar desde la costa misma.(es curioso que en los trabajos del 2002 publicados por Gil, Unzueta, Ocharan, aparece sólo reseñado una fíbula de Alesia, posteriormente llegarán hasta 4 su número. Lo que da mas verosimilitud a la presencia de veteranos de las Guerras de las Galias). Como digo, si el punto de partida puede que sea ese, el punto de llegada no está tan claro como J.A. Ocharan dice:

El resumen de la Batalla de Andagoste según José Antonio OCHARAN LARRONDO:




Hacia el año 38 antes de Cristo, un ejército de 1.200 a 1.800 soldados romanos compuesto por legionarios, algunos veteranos de las Guerra de las Galias,  además de tropas auxiliares se encontraban en el Valle de Cuartango (Alava). Iban o venían de atacar algún castro(*) cuando fueron cercados por tropas indígenas en una colina deshabitada. Los romanos intentaron hacer un castra aestiva pero no lograron terminarla y dicha defensa no les sirvió pues se luchó dentro del recinto. Al parecer los indígenas ganaron esta batalla.

(*)llevaban máquinas pesadas de guerra: scorpios.

Eliseo Gil Zubillaga ya decía " En cualquier caso, la presencia de proyectiles para artillería de torsión apunta claramente a la presencia de una unidad legionaria en dicho emplazamiento".
(Gil Zubillaga, Eliseo-2002) p-252



La catapulta tipo scorpio suponía la más común de las piezas de artillería romana de torsión, a causa de su reducido tamaño y peso, que se situaba entre los 30 y 40 kilos. Su uso generalizado se debía a que, gracias a  su peculiar diseño, era posible desmontarla en tres piezas diferenciadas. Esto facilitaba su transporte y empleo en batallas campales.Rubén Sáez Abad )



El scorpio es un arma de artillería de torsión.  En principio de asedio, lo que puede llevar a pensar que iban o venían de realizar algún ataque o operación sobre algún objetivo estático y fortificado. Pero justamente se sabe que C. Julio Cesar en la Guerra de las Galias lo utilizaba como arma en campo abierto. Su fácil  transporte puesto que se desmontaba en tres piezas y su incorporación a la batalla en campo abierto no era nada compleja.


Estaba diseñada para arrojar flechas de pequeño tamaño, de aproximadamente 70 centímetros de longitud, construidas en madera, con una punta muy afilada de hierro, para poder perforar  las armaduras de los soldados. Su precisión era tal que podía acertar a una distancia de 500 metros sobre blancos individuales. De ahí que se le apodara escorpión, por lo letal de su picadura, semejante a la de este animal.



El ejemplar, aquí reconstruido, corresponde a los restos hallados en Caminreal (Teruel) y que son los más completos encontrados hasta la fecha.Rubén Sáez Abad ).





Página de Rubén Sáez Abad, autor también del libro: Sáez Abad, Rubén. "Artillería y poliorcética en el mundo grecorromano." Anejos de Gladius 8, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Ediciones Polifemo, Madrid. 2005.


http://books.google.es/books?id=wS8aHAudkc0C&printsec=frontcover&dq=bibliogroup:%22Anejos+de+Gladius%22&hl=es&sa=X&ei=gxj7TqWKOY-XhQePhYyPBQ&ved=0CEoQ6AEwBA#v=onepage&q=bibliogroup%3A%22Anejos%20de%20Gladius%22&f=false

11/12/27

Andagoste:el punto de partida del contingente romano y el origen de los indígenas. Eliseo Gil Zubillaga.


Sobre el punto de partida del contingente romano involucrado en Andagoste, Eliseo Gil Zubillaga da como otra posibilidad ,a parte de la que M. Unzueta le sugirió personalmente, el de una introducción desde el norte y no desde el valle del Ebro como Unzueta pensaba. Así como sugiere el origen de los indígenas envueltos en la batalla por los poblados de alrededor como el de Carasta estudiado por I. Filloy.

“Cabría reflexionar además  sobre desde que punto accede un contingente romano hasta el fondo sur del valle de Cuartango. En opinión de  M.Unzueta- en conversación mantenida al efecto-podría tratarse de un recorrido desde el valle del Ebro, remontando en este caso el valle del Bayas. Por nuestra parte, pensamos que habida cuenta de la especial orografía de la zona, con el cuello de botella que supone el portillo de Techa, no habría que descartar una penetración desde el norte, con independencia que su punto de origen estuviera -o no- en la costa. Aún más espinoso es el tema de conocer cuales fueron los contendientes indígenas de los legionarios de Andagoste. Por el momento, la investigación arqueológica en curso no ha revelado datos de cultura material correspondientes a dicho enemigo. En este entorno existen varios poblados si bien el único que nos consta –con secuencia estratigráfica- que convivió en el tiempo con esta batalla es el de Carasta (Caicedo Sopeña, Álava), a escasos 10 kms. al sur de Andagoste. Si bien este encalve, habitado desde el Bronce Final, es uno de nuestros más longevos castros indígenas documentados, abandonándose a principios del siglo II d.C, ya con el poblamiento romano “convencional” plenamente asentado en este territorio y sin muestras de ruptura en su secuencia ocupacional. Filloy,I (1990), Filloy, I (1997)”



Gil Zubillaga, Eliseo : “Testimonios arqueológicos en torno al mundo militar romano en Vasconia/Euskal Herria.”Nota 35, p-252. En arqueología militar romana en Hispania. Ángel Morillo  Cerdán (Coord.). Anejos de Gladius. CSIC.Madrid 2002